Hoy, a nivel nacional, ha habido una huelga de estudiantes en España. Últimamente, raro es el mes en que no hay alguna de estas huelgas, y dentro de poco no habrá una semana que no tenga dos días de huelga.
Son datos curiosos, a la par que interesantes, así como el número de asistentes a las manifestaciones que tienen lugar dichos días. Sí, por si no lo sabíais, los días de huelga hay además manifestación, en cada ciudad. Ni que decir hay que todos los asistentes son de ideologías izquierdistas. Yo, durante mi época de estudiante, más tirando hacia la actualidad, he intentado acudir a algunas de esas manifestaciones, pues creo que es una buena idea de reclamar mis derechos como estudiantes, de reclamar lo que nos quitan a muchos estudiantes, y que muchos como yo hacen.
Más curioso es otro dato. ¿Queréis saber cuál? Vivo en la Comunidad Valenciana, un territorio con muchas y buenas playas, y estos últimos días ha acompañado un buen tiempo: sol, brisa levantina, casi 30º. ¿Qué más se puede pedir? Estos datos son irrelevantes, al fin y al cabo. El hecho de que en dichas playas hay más estudiantes que en las manifestaciones, sí que es un dato interesante, a la vez que desmotivador.
Es un reflejo de lo que a la mayoría de estudiantes le importa la situación actual. Pero en absoluto es un reflejo de todos ellos, como se tiende a pensar. Esto me hace pensar, todos esos adolescentes tomando el sol, con sus neveras llenas de bebida, bañándose.... Pienso que si estamos así en parte es también por culpa de esas personas. ¿No pensáis que si al menos la mitad de esos jóvenes se uniera a la lucha en las manifestaciones las cosas serían diferentes? Sólo un poco más de apollo.
No quiero que llegue, dentro de dos semanas, esos estudiantes sepan que hay huelga, y organicen una comida en la playa, levantarse tarde, pasar el día con los amigos, sin tener que ir a clase. Quiero que ese día llegue y los estudiantes piensen en que si no tienen clase es por un motivo importante, y que al hacer lo que hacen, le restan importancia a lo que otros hacen.
Así, las cosas nunca irán bien, pero esto es España, la situación no me sorprende en absoluto, pero no por ello me entristece menos.