Es algo que, aunque no nos movamos ni un solo centímetro, siempre estamos haciendo. Y no porque te muevas mil kilómetros va a significar que hayas viajado más. Aunque eso, si se aprovecha bien, sirve para que tu viaje sea, por decirlo de alguna manera, más enriquecido. No sé si entendéis lo quiero decir.
Igual pensáis que esto ya lo habéis leído en algún otro lado, que sólo es el perro del vecino, pero con un collar distinto, o incluso una mierda de collar. Pero para mí importa, porque es como yo lo siento.
Hablo del viaje de la vida. Largo. Corto. A veces alegre. Triste. Solitario…. Puede ser de mil maneras distintas, pero al final todos llegamos al mismo lugar, aunque eso sea lo menos importante, pero no por ello hay que dejar de tenerlo en cuenta, pues nunca sabemos cuándo vamos a llegar.
Mi viaje empezó hace ya más de veinticuatro años. No ha sido muy enriquecido, o por lo menos no tanto como yo hubiese querido que fuera. Pero por suerte eso ha empezado a cambiar.
Ahora, en esta etapa de mi viaje, pese a que está siendo la más enriquecedora de todas, es cuando más solitario está siendo el camino, pese a que tengo cerca de mí a muchos viajeros, pero, que no les sepa mal.
También he tenido etapas en las que, aunque no tan enriquecedoras, sí que he podido contar con buena compañía. Algunas veces durante mucho tiempo. Otras durante menos del que deseaba, pero esas fueron, sin duda, las mejores. De hecho, una de esas compañías se fue, aunque no del todo, hace poco tiempo. De vez en cuando se une a mí en algunos tramos, y eso lo agradezco (espero que pueda leerlo).
Espero que algún día se combinen ambas. Una etapa enriquecedora, con una buena compañía. Es difícil. Algunos se atreverían a decir que imposible, aunque nunca se sabe.
Hay muchas películas, series, libros…. Que hablan sobre este tema. No os podéis ni imaginar cuanto me han ayudado, me han hecho tener dolor de cabeza, me han hecho probarme y ayudarme a mí mismo a conocerme mejor, y eso es algo que sucede a cada paso que doy.
Pero bueno, aunque hablemos, también debemos seguir caminando. ¿Hacia dónde? Que nos lleve el camino.
Hay quien dice que ya está trazado antes de empezarlo. Hay quien opina que son nuestros pies los que lo crean. ¿Quién puede saberlo con absoluta certeza? Yo he tenido experiencias suficientes para debatirme entre ambos bandos.
Lo que realmente importa no son las preguntas, ni lo que el viajar te aporte. Lo que realmente importa es seguir viajando, hasta el final.
No hay comentarios:
Publicar un comentario